lunes, 20 de junio de 2011

capitulo 7

Ya era tarde serían las once o doce de la noche estábamos todavía en la playa, ni Fede ni Miguel habían dado señales de vida…
Decidí mandarle un sms a Fede:
“Gordi, te echo de menos, estoy aquí tumbada en la playa y en lo único que pienso es en ti. Te quiero mucho. Un besillo”
Pasaron unos diez minutos y alguien me llamaba, era Miguel llamé a Patri y me hizo un gesto para que lo cogiera.
-¿Si?
-Hola.
-Hola, Miguel.
-¿Has llegado ya a Málaga?
-Si, hace ya mucho que llegué.
-Como no me has llamado, te he llamado yo.
-Bueno es que se me ha pasado el tiempo volado.
-Mira Cris, sé que lo que te he hecho en la puerta de mi casa no ha estado bien, pero por lo menos ya sabes lo que siento, y que sé que he sido tonto porque podría haberte tenido hace mucho, pero por favor no te enfades, no se que haría si te enfadaras.
-No estoy enfadada, seguramente yo habría hecho lo mismo…
-¿Amigos?
-Nunca hemos dejado de serlo…
-Jaja, bueno te dejo que he quedado, mañana hablamos…
Colgué, tenía un sms de Fede:
“Guapa, ¿qué tal te lo estas pasando? Espero que bien, yo también te echo muchísimo de menos pequeña, pero ya mismo nos veremos, te quiero mucho. Besos”
Nos fuimos ya a casa, Luís durmió en casa de Patri, ya que sus padres no estaban.
Caí rendida en la cama necesitaba dormir…
Estuve todos los días hablando por teléfono con Miguel y Fede, hasta que llegó el día en el que Fede y yo hacíamos un mes…
“Guapa, hoy hacemos un mes… te quiero mucho, ya tengo tu regalito preparado, espero que te guste.”
Eso fue lo primero que vi nada más levantarme.
“Gordo, te quiero más, que pena que estemos separados en este día… yo también tengo tu regalito… te quiero.”
Eran las doce de la mañana, mis padres se habían ido al mercadillo a si que estaba sola en mi casa, puse la televisión y cogí una Coca-Cola.
Llamaron a la puerta, sería Patri o Jose.
-Hola, amor.
-¡Fede! ¿Qué haces aquí?
-¿No te gusta mi regalo?
-¿Qué si me gusta? ¡Me encanta!
Le abracé y le besé con todas mis fuerzas le dije que entrara.
-Espera que te voy a dar el mío.
Él me cogió de la mano, me acercó a él me empezó a besar y a llevar hacía el salón y me dijo:
-Ya me lo darás.
Se sentó en el sofá y me sentó a su lado no paraba de besarme.
-Toma.
Me dio un sobre pequeño, lo abrí, dentro había una tarjeta de una habitación de hotel, pero, un hotel de cinco estrellas y era de las habitaciones más grandes.
-¿Y esto?
-No pensarías que lo de venir a verte sería mi único regalo…
-Pero ¿tú sabes lo caro que es esto?
-Ya está pagado… ya no hay marcha atrás.
Se levantó y me abrazó, yo le besé un beso de esos largos y románticos…
-Me voy tengo que hacer unas cosillas te espero esta tarde a las cinco en el hotel.
Yo asentí con al cabeza y le acompañé hasta la puerta.
Se fue y se dio la vuelta yo le tiré un beso y el a mí otro.
Cerré la puerta, ¿ahora que le regalaba?
Tenía un reloj de los buenos, que le iba a regalar, pero con todo lo que él me había regalado…
Me duché y me vestí fui corriendo a la casa de Patri para que me ayudara.
Llegué a su casa y se lo conté y me dio una buena idea… comprarme algo sexy para hacerle un bailecito por la noche en el hotel, me acompañó al centro comercial y entramos en Woman Secret’s.
Me compré el más bonito que vi era un sujetador negro con unos dibujos y un tanga negro que ponía sex.
Quedamos con Luís y Jose para comer y a eso de las cuatro y media me fui hacia el hotel.
Llegué, Fede me estaba esperando en un sillón del hall, iba muy guapo, con unos pantalones caídos, una camisa y su pelo un poco despeinado, me encantaba.
Se levantó y me dio un beso en la mejilla yo le di la bolsa que contenía el reloj.
-Muchas gracias, amor. ¿Y la otra bolsa que es?
-Ya verás.
Fuimos a la habitación, cuando entramos me quedé alucinando.
Al principio había un pequeño hall con una mesa, que tenía champán, dos copas y fresas con chocolate, luego había un salón con una cocina y al fondo había una habitación enorme con una cama de matrimonio y muchos pétalos de rosa, el cuarto de baño fue lo que más me gustó, había un jacuzzi, con velas.
Dejé la bolsa encima de la cama y Fede me abrazó por detrás.
-¿Te gusta?
-No, me encanta.
Me di la vuelta y le besé.
Nos sentamos en el salón a tomar el champán y las fresas, a eso de las nueve y Fede me dijo si quería darme un baño con él.
Nos abrazamos en el jacuzzi y estuvimos abrazados durante horas, me empezó a besar y empecé a sentir lo mismo que aquella noche.
Lo necesitaba, lo empezamos a hacer, pero queríamos terminar en la cama.
-Ve a la habitación y yo te enseño tu otro regalo.
-Vale, te espero.
Me puse la ropa y puse música sexy.
Entré en la habitación y empecé a bailar.
Fede se reía y me aplaudía. Yo me acerqué a él y estábamos a unos centímetros el uno del otro.
El me intentó besar pero yo me aparté con una sonrisa picarona.
-Me tienes que coger…
Él se abalanzó sobre mí, estaba completamente desnudo.
Yo iba corriendo de un lado para otro sin parar de reírme hasta que me cogió.

No hay comentarios:

Publicar un comentario